¿Cómo organizar tu diario de viaje?

©Hemera/Thinkstock

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Generalmente, al viajar, todos buscamos lo mismo: despejarnos de nuestras actividades diarias, descansar, recorrer y conocer diferentes lugares. Y si bien podemos tener planeado mucho que realizar y lugares que conocer, muchas veces nos encontramos con uno de los mayores contratiempos de los viajeros: el tiempo. Muchos planes, pero no suficientes días. Muchas actividades, pero pocas horas. Es por ello que planificar un itinerario o diario de viaje puede ayudarnos a organizar mejor nuestro tiempo y hacer que disfrutemos más de nuestras vacaciones.

¿Por dónde empezar?

El realizar por primera vez un diario de viaje puede ser un poco engorroso, ya que tenemos mucha información pero es difícil saber por dónde empezar… Acá tienes algunos consejos:

1- Infórmate sobre tu destino de viaje:

Lo primero para comenzar con los preparativos y organización del viaje es informanos sobre nuestro lugar de destino. Saber qué tipo de vacaciones queremos realizar, cuáles serán nuestros gastos de viaje y qué actividades nos resultan interesantes es muy importante. No es el mismo itinerario el que se elabora para unas vacaciones de descanso en la playa que el que necesitamos si queremos conocer cada rincón de una ciudad. Tal y como hablamos en uno de nuestros artículos anteriores, las guías turísticas siempre son de gran ayuda para ello, ya que no sólo brindan información del lugar, sino que también puedes encontrar recomendaciones, rutas a seguir y consejos, además de otra información de interés.

2- Busca los destinos en un mapa de papel

Si bien hoy en día es mucho más facil buscar ubicaciones en Google Maps, un mapa de papel puede ayudarte a que descubras con más claridad donde estos lugares se ubican y la distancia entre ellos.

3- Piensa en cómo desplazarte hacia el lugar

Ubica en el mapa dónde te estarás alojando esos días y planea rutas imaginarias hacia los diferentes lugares. Ten en cuenta en qué medio de transporte te gustaría desplazarte: taxi, bus, tren, metro, a pie y trata de averiguar el tiempo que se demora en llegar de un punto al otro.

4- Considera el tiempo necesario para cada actividad

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Tener una idea realista del tiempo que se demora en conocer un determinado lugar es un factor muy importante a tener en cuenta al organizar tu diario de viaje. No es lo mismo, visitar una pequeña iglesia o calle comercial (que por lo general se recorre en un par de horas) que visitar un conjunto arquitectónico pensado como una excursión de día completo.

5- Agrupa actividades y lugares por cercanía y carga horaria

Realizado el paso anterior, es importante que visualices qué lugares se encuentran  más cercanos a otros y trates de realizar un primer bosquejo de tu diario de viaje. Para ello no te olvides de tener en cuenta en qué momento del día es mejor realizar una determinada actividad o visitar algún lugar.

6- Turismo gastronómico

Comer es una necesidad fisiológica y también un tipo de turismo. No te olvides de dejar espacio en  el día para comer algo. Es una buena oportunidad para probar la comida autóctona o tradicional del lugar.

7- Considera las horas de sueño

Si de por sí ya has planeado demasiadas actividades para tu viaje, es natural que te vayas a encontrar cansado al final de cada día y más si eres víctima del jet lag. Es por ello que es importante que dejes espacio para dormir por lo menos ocho horas por día. Esto te ayudará a disfrutar más de las cosas al día siguiente.

8- Planea un día de descanso o día libre

Si bien a muchos nos gusta tener unas vacaciones plagadas de actividades y lugares por conocer, cierto es también que esto puede ser estresante. La idea de las vacaciones es depejarse de la rutina diaria, distraerse un poco y no llegar más cansado y estresado de lo que nos fuimos. Un día de descanso en el que paseemos por la ciudad, nos sentemos a tomar un café y leer un buen libro es más que necesario en medio de unas vacaciones ajetreadas.

9- Considera el tiempo para empacar al volver a casa

Muchas veces pensamos tanto en las actividades que queremos realizar, que nos olvidamos que necesitamos tiempo para cosas esenciales como empacar, por ejemplo. Si bien tendría que ser más fácil ya que no nos encontramos con la decisión de qué llevar y qué dejar (ya que debemos llevarnos todo los que nos trajimos), el poner las cosas en la maleta también lleva su tiempo. Y más si ya iba cargada de antemano y has comprado nuevos ítems que ocuparán lugar también en tu maleta.

10- Día de llegada y partida: tiempo a medias

El día de llegada a destino y de partida, siempre son días a medias que no rinden mucho. De ida, uno llega cansado y sin conocer el lugar y debe desplazarse hacia el lugar de alojamiento. De vuelta, siempre hay que contar con algunas horas antes de la partida para chequear que tenemos todo en la maleta, realizar el check out (dependiendo de donde nos hospedemos) y viajar al aeropuerto o estación de tren. Es por ello que para sacarle más provecho a tu día de llegada, puedes utilizarlo para recorrer los alrededores y pasear un poco por el lugar. Asimismo, si estás partiendo a casa en horas de la tarde o noche, puedes aprovechar para dar un último paseo por la ciudad y despedirte de ella.

No te olvides de…

  • Dejar espacio para la diversión: recorrer la ciudad de noche, ir a algún bar, tomar algo y conocer gente nueva, es también parte de las vacaciones. Un lugar no es sólo sus edificios, parques y calles, sino también su gente. No dejes de tomarte el tiempo de conversar con los habitantes de la región, puedes descubrir y aprender mucho de ellos y de sus costumbres.
  • No cargar los días con demasiadas actividades: si bien por lo general nos encontramos con más actividades que días, siempre es bueno no sobrecargarnos demasiado, ya que el apuro por conocer el próximo lugar puede llevarnos a no disfrutar del momento, y…disfrutar debería ser el objetivo principal de nuestras vacaciones, ¿verdad?
  • Infórmarte sobre actividades suplementarias en caso de mal tiempo: puede ser que después de haber planeado qué hacer cada día, el mal tiempo arruine en gran medida nuestros planes. Por ello, es siempre importante que nos informemos sobre otras actividades que podamos realiazar. Ir al museo, al teatro o planetario o incluso disfrutar de un café mirando el paisaje, son algunas de las cosas que puedes tener mente cuando el tiempo no acompaña.

Y tú, ¿qué piensas de estos consejos? ¿Ya has intentado organizar un diario de viaje? ¿Qué más nos sugieres? ¡Cuéntanos a continuación!

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